Poesía y magia

“La poesía, en fin, esa energía secreta de la vida cotidiana, que cuece los garbanzos en la cocina, y contagia el amor y repite las imágenes en los espejos.”★

GarciaMarquezUna lectura navideña de adolescencia me encerró en casa durante días enteros con dolores de cabeza y estómago saltarín; lo curioso, pienso ahora, es que mi madre, en su preocupación, no me traía analgésicos al sofá, sino otros libros que despejaran mi cabeza y me devolvieran la salud.

Mi vuelta a la normalidad, claro, llegó cuando terminé aquel libro.

[Muy poco después de la lectura a mis trece años de aquel Relato de un náufrago de Gabriel García Márquez -cuya muerte hace pocos días me ha traído estos recuerdos- cayó en mis manos su Crónica de una muerte anunciada; luego leí y releí sus obras, todas, con voracidad y admiración, descubriendo de golpe que también yo había crecido, sin saberlo y como demuestra esta anécdota, en un realismo mágico que ponía formas a los sabores y borraba los límites de tu propia vida.]

A Christmas reading in my teens locked me home for days suffering of headaches and stomach jumping; the funny thing, I remember now, is that my mother, concerned, did not bring me painkillers to the couch, but other books that would clear my head so I could be healthy again

I only returned to normal, of course, when I finished that book

[I was thirteen when I first read The Story of a Shipwrecked Sailor by Gabriel García Márquez: his death some days ago brought these memories back to me. His novel Chronicle of a Death Foretold came to my hands shortly after; then I read and reread his works, all of them, with greed and admiration. I discovered suddenly that I had been nurtured by my family -unconciously, I believe- in a magical realism that put shapes to flavors, shading the limits of my own life .]

La soledad de América Latina. Discurso de aceptación del Premio Nobel por Gabriel García Márquez, en 1982.

* Image: Gabriel García Márquez © unknown photographer.
Posted in Literature | Tagged , , , , | Leave a comment

Los fouettés de Pavlova

PavlovaCygneAnna Pavlova es -quizás- la bailarina clásica más popular de todos los tiempos. Bailó un repertorio increíblemente amplio y diverso, y los mejores coreógrafos de su tiempo crearon para ella obras emblemáticas; La muerte del cisne, por ejemplo.

Sin embargo, la pobre Pavlova nunca pudo superar el trauma de no conseguir hacer más de dos o tres fouettés seguidos en su vida, mientras Pierina Legnani y otras bailarinas italianas llenaban las codas con la temeraria cifra de 32 fouettés, uno detrás de otro.

Tranquila, Sra. Pavlova; la solución a sus fouettés está en camino.

[Acaba de fallecer en Zaragoza la Maestra María de Ávila. María dotó a varias generaciones de alumnos de una técnica implacable e indestructible sin importarle, afortunadamente, que fueran altos, bajos, guapos o feos. Los fouettés de sus alumnas han sido -perdón por la insolencia- los mejores y más bonitos que se han visto jamás.]

MariaDeAvilaAnna Pavlova is -probably- the most popular classical dancer ever. She danced an incredibly large and diverse repertoire, and the best choreographers of her time created for her their most emblematic works: The Dying Swan, for example.

However, poor Pavlova could never overcome the trauma of not being able to do more than two or three fouettés in her life, while Pierina Legnani and other Italian dancers filled up their codas with the reckless figure of 32 fouettés, one after the other.

Keep calm, Ms. Pavlova, the solution to your fouettés is coming.

[Ballet teacher María de Ávila just died in Zaragoza, Spain. María gave an indestructible and relentless technique to several generations of dancers no matter how they were: tall, short, handsome or ugly, fortunately. The fouettés of her students were -excuse my insolence- the best and most beautiful ones we have ever seen.]

*Images: Anna Pavlova in The Dying Swan and María de Ávila © unknown photographers.
Posted in Ballet | Tagged , , | Leave a comment

Shirley y Santa

Una vieja historia sobre la niña Shirley Temple cuenta que unas Navidades fue con su madre a un centro comercial para ver a Papá Noel. Shirley hizo la cola con los demás niños y cuando por fin pudo sentarse en sus rodillas para darle su carta… el pobre hombre, impresionado por la celebridad que tenía delante, sólo atinó a pedirle un autógrafo.

Shirley Temple -según su necrológica de ayer en el NYTimes- era más fotografiada en sus años de gloria que el Presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt.

ShirleyTempleAn old story about the young Shirley Temple goes that she went with her mother to the mall to meet Santa Claus on Christmas. Shirley waited in line with the other children and when she finally could sit on Santa‘s knees to give him her letter that poor man, impressed by the celebrity before him, only managed to ask for an autograph from her.

Shirley Temple -according to her obituary yesterday in the NYTimes- was photographed more often than the President of the United States, Franklin D. Roosevelt.

*Image: Shirley Temple in Poor Little Rich Girl, 1936.
Posted in Arts, Theatre & Dance, Dramatis personæ, Movies | Tagged , | Leave a comment

Alegre y brillante

Hace dos años celebré el cumpleaños de Balanchine en este blog -era el entusiasmo de nuestro reencuentro- mientras intentaba convencer de su grandiosidad a un grupo de alumnos escépticos.

El año pasado celebré el cumpleaños de Balanchine escribiendo un post para el blog de la Fundación Loewe, como quien lanza un mensaje en una botella al mar.

Este año lo celebro en pleno montaje de su Allegro Brillante, en la Compañía Nacional de Danza. Fue precisamente Nanette Glushak -responsable en Madrid de su puesta en escena- quien ayer, durante el ensayo, musitó: “Mañana es su cumpleaños”.

[Para leer 108 años en Once upon a chácena, pinchar aquí.]

[Para leer Balanchine en el Blog de la Fundación Loewe, pinchar aquí.]

Balanchine2

Two years ago I celebrated Balanchine‘s birthday writing a post in this blog. It was the enthusiasm of our reunion, while I was trying to persuade a group of skeptical students of his grandeur.

Last year I celebrated Balanchine’s birthday writing a post for the blog of the Fundación Loewe, as if throwing a message in a bottle into the sea.

This year I celebrate it working in the staging of his Allegro Brillante, at the Compañía Nacional de Danza. It was precisely Nanette Glushak -responsible for this staging in Madrid- who whispered yesterday, during the rehearsal: “Tomorrow is his birthday.”

[To read 108 años in Once Upon a Chácena, click here.]

[To read Balanchine in Blog Fundación Loewe, click here. Only in Spanish.]

Balanchine*Images: George Balanchine © Ernst Hass.
Posted in Ballet, Dramatis personæ, Repasos [lost & found papers], Varios [other things] | Tagged , | 1 Comment

Refugios

Instrumente_A4_HOCH_05.12.08.inddHay lugares perfectos para quedarse. Tienen la amplitud necesaria para vivir todo el año, solos y acompañados. Aquí caben todos nuestros libros y apuntes de juventud; también los olores de la cocina de mi abuela, la ropa que llevé durante mi embarazo y hasta las horquillas para el pelo que no volveré a usar jamás. Puedes compartirlos con quien quieras y hacer en ellos planes de futuro.

Algunos de esos rincones nos los muestra la maravillosa campaña publicitaria que Bjoern Ewers dirigió para la Filarmónica de Berlín, con fotografías de Mierswa-Kluska.

Conviene recordar que el mundo está lleno de lugares así, pero hay que saber mirarlos. Parece que encontrarlos no es sólo cuestión de suerte.

Instrumente_A4_HOCH_05.12.08.indd

There are perfect places for staying. They have enough room to stay there throughout the year: you can stay by yourself but also in good company. We can keep all our books and notes of college; also the smells of my grandmother‘s kitchen, the clothes I wore when I was pregnant and even all those hairpins that I will not ever use again. You can share these places with other people and once there, you can also make plans for your future.

We can see some of them in the wonderful advertising campaign by Bjoern Ewers for the Berliner Philharmonic, with photographs by Mierswa-Kluska.

It’s good to remember that the world is full of places like these ones, but we must look around. It looks like finding them is not just a matter of good luck.

Instrumente_A4_HOCH_05.12.08.indd[Para Alfredo Aracil/For Alfredo Aracil]

*Images: musical instruments from inside © Mierswa-Kluska, 2012, for Bjoern Ewers and the Berliner Philharmoniker.
Posted in Exhibitions, Collections, Music | Tagged , , | Leave a comment

Black out

NightSky2013Según los astrónomos, acabamos de vivir la noche más oscura de los últimos 500 años. Qué va. La noche más oscura es la del alma, y no sólo para Juan de la Cruz. Esa que no deja un resquicio de amanecer. La noche del otro día, por muy negra que fuera, tenía fecha de caducidad. Así que no sería tan oscura.

Dicen que un buen teatro se distingue por la velocidad y la precisión en alcanzar un buen oscuro en su escenario. Lo que llamamos un black-out: un negro total e inmediato. En el Teatro Mariinsky, por ejemplo, el oscuro es tan oscuro que por allá arriba viven cientos de murciélagos. Sin embargo, el ojo del público es un canalla porque se va acostumbrando a la oscuridad de la sala y en cuanto nos descuidamos, es capaz de ver a la bailarina corriendo como si le persiguiera el diablo para alcanzar las cajas antes de que vuelva la luz.

MariinskyVarasA los bailarines nos enseñan a abandonar el escenario sin perder la compostura jamás, incluso durante los oscuros. Por si acaso meten la luz antes de tiempo, pero también porque no nos fiamos de los black-outs. Hay que mantenerse firme, con la cabeza erguida y aguantando la postura. La oscuridad total sólo existe en el alma y, créanme, ni siquiera esa es eterna.

Astronomers say we have just experienced the darkest night of the last 500 years. Forget it. The darkest night is the one of the soul, and not only for Juan de la Cruz. The darkest night doesn’t have a slight glimmer of sunrise. The other night was very dark, but it had an expiration date, so it was not so dark.

NocheOscuraDeLaCruzCódiceSanlúcarPeople say that you can recognise a good theater by the speed and accuracy to get dark. That’s what we call a black- out: a total and immediate darkness. At the Mariinsky Theatre, for example, the black-out is so dark that on top of the stage live hundreds of bats. However, the eye of the spectator is a real traitor because it’s done to the darkness of the auditorium and if we are not careful enough, they’ll see the dancer running away to reach the wings before there is light again .

As dancers, we all learn how to leave the stage maintaining our composure even when the stage is dark. First, because the light could came back before expected, but also because we don’t trust in black-outs. We must stand firm, with our head straight and holding the pose. Total darkness exists only in the soul, and believe me, not even that one is eternal.

[Para Anabel Poveda/For Anabel Poveda]

*Images: Night Sky from iPhone, December 27th 2013 (23:51:13 UTC). Mariinsky stage © Elna Matamoros, 2011. Cántico espiritual, cover from the Códice de Sanlúcar de Barrameda (1584) from http://cervantesvirtual.com.
Posted in Backstage pass, Literature | Tagged , , , , , | Leave a comment

Ese sonido misterioso

No es fácil conseguir unos minutos de entrevista con ella; sin embargo, amigos comunes nos han propiciado un inesperado encuentro a solas. Celesta lleva décadas fuera del ojo del huracán.

MarkovaNutcrackerSu época dorada ya pasó, aquella en la que los más grandes compositores le reservaban un papel estelar. “Mahler escribió para mí algunos de sus mejores pasajes, por ejemplo en sus sinfonías. Es verdad que era muy exigente pero me obligaba a superarme con cada nueva obra. George ershwin] fue siempre muy galante, pero como otros muchos, me reservó papeles simples y superficiales que no me interesaban.” Desde el principio de su carrera, Celesta vio cómo se la encasillaba en interpretaciones que poco tenían que ver con su auténtica personalidad; con tan solo 6 años de edad, Tchaikovsky la convirtió en la imagen popular de lo mágico y etéreo para la variación de Clara en el segundo acto de El Cascanueces. “Cada vez que veía en la tablilla del Teatro Mariinsky -cuenta la entrevistada- que volvíamos a hacer ese ballet, me ponía enferma. Poco a poco, el personaje de Clara que había creado Lev Ivanov se convirtió en una obsesión y una pesadilla para mí; gran parte del éxito era mío, ¡pero era la bailarina la única que recibía los aplausos! Posteriormente otros coreógrafos adjudicaron mi solo al Hada de Ciruela Dulce, pero un nombre tan espantosamente cursi y empalagoso sólo empeoró las cosas entre las bailarinas y yo”.

SarahLambSugarPlumFairyEl estrepitoso éxito de El Cascanueces y la tradición de representarlo durante las Navidades en todo el mundo, llevó a Celesta a un estado tal de estrés que decidió dejar todo en mano de nuevas generaciones de teclados electrónicos. “Quizás la peor parte no me la llevé yo, sino las bailarinas”, reflexiona. “Algunas empiezan a bailar El Cascanueces cuando son niñas, haciendo de invitadas a la fiesta, y envejecen en el escenario como Frau Stahlbaum. Eso -afirma- no hay quien lo resista”. En una ocasión, recuerda Celesta, una bailarina sucumbió a su propio éxito como Hada Ciruela Dulce. “La chica había bailado mi solo de El Cascanueces 375.423 veces y no pudo más. Echó a correr entre cajas y nunca más la volvimos a ver. Tuvimos que acabar el ballet con la suplente, que estaba encerrada en su camerino con tapones en los oídos para no tener que oírme desde allí”.

MadeInFranceCelestePero a Celesta se le ilumina el rostro cuando asume que su voz refleja la llegada de la Navidad para millones de personas. “Es cierto. Cada vez que una chica baila mi variación de El Cascanueces, parece que el tiempo se para y la danza llena el universo de ambiente navideño. Es una maravilla.” Y añade, crítica: “Pero ese manège final que se empeñaron en añadir a la partitura de Tchaikovsky, por favor, qué horterada”.

[La celesta puede parecer, a simple vista, un piano vertical. La inventó en 1886 el parisino August Mustel y desde entonces la han empleado de forma puntual compositores como Bartók, Chausson, Horst, Ravel, Richard Strauss o Tchaikovsky. Para la mayoría de nosotros, sólo suena a Navidad.]

It’s not easy to get a few minutes with her, but some mutual friends brought us an unexpected private meeting. It’s been decades since Celesta left the eye of the hurricane.

ReichlenNutcrackerHer “golden age” is over: that time when the greatest composers reserved a starring role for her. “Mahler wrote some of his most interesting passages for myself, for example in his symphonies . It’s true that he was very demanding, but he forced me to get over myself with each new work. George [Gershwin] was always very gallant, but as other many composers, he wrote roles quite simple and superficial; that did not interested me. ” From the beginning of her career, Celesta saw she was type-casted in interpretations that had little to do with her real personality. When she was 6 years old, she created the solo for Clara at the second act of Tchaikovsky’s The Nutcracker. “Every time I looked at the Mariinsky Theatre board -she admits- and read we were performing again The Nutcracker, I got pissed off. Gradually Clara -Ivanov’s character for the ballet-  became an obsession and a nightmare for me; most of the merit was mine, but it was only the ballerina who received applause! Later on, other choreographers renamed the character as Sugar Plum Fairy, but such an horribly cheesy and gooey name only made things worse between the dancers and myself.”

FonteynNutcrackerThe resounding success of The Nutcracker and the tradition of performing it during Christmas worldwide, brought Celesta to such a stressful state that she decided to leave everything in the hands of new generations of electronic keyboards. “Probably the worst part was not for me, but for the dancers,” she reflects . ” Some of them start dancing The Nutcracker as young girls performing party guests, and they age on stage as Frau Stahlbaum. Nobody – she says – can resist.” Once, recalls Celesta, even a ballerina succumbed to her own success as the Sugar Plum Fairy. ” That woman had danced my solo from The Nutcracker 375,423 times… and could not go on. She ran away from the stage, to the wings, and we never saw her again. We had to finish the ballet with her understudy, who was locked in her dressing room wearing earplugs so she couldn’t hear me from there.”

But Celesta’s eyes get shiny when she assumes that her voice shows the arrival of Christmas for millions of people. “It’s true. Whenever a girl dances my variation from The Nutcracker, it seems that time stands still, and dance is filling the whole universe with Christmas memories. It’s wonderful.” She admits, however: “But that final manège someone added at the end of the variation to Tchaikovsky’s score, please, it’s so tacky ” .

[The celesta looks like an upright piano and was designed in 1886 by Parisian August Mustel. Since then, the celesta has been used by composers such as Bartók, Chausson, Horst, Ravel, Richard Strauss or Tchaikovsky. For most os us, the sound of the celesta only means Christmas time.]

* Images: Alicia Markova, Sarah Lane (© Dave Morgan, 2011), Teresa Reichlen (© Paul Kolnik, 2005) and Margot Fonteyn in The Nutcracker as Clara/Sugar Plum Fairy. Celesta photograph from ebay.co.uk.
Posted in Ballet, Music | Tagged , , , | Leave a comment

Cage, 101 años

Algunos artículos surgen porque te los piden, otros sólo porque te los pagan, y unos cuantos, afortunadamente, porque además te apetece escribirlos. Este fue uno de esos. Desgranar la trayectoria de John Cage en una revista de danza -Por la Danza- quizás hubiera podido parecer un trabajo más, pero la naturaleza del personaje y poder volver a escribir al alimón con Alfredo Aracil, prometían diversión. La excusa de recordar el centenario de su nacimiento, que se había conmemorado el año que acababa de terminar, era más que suficiente.

CageSpoliotis1992La búsqueda de material gráfico nos llevó a contactar con el fotógrafo Steven Speliotis, autor de una extraordinaria imagen de Cage que era perfecta para el artículo, y tras un breve intercambio de correos, el fotógrafo nos cedió la imagen contándonos, además, la anécdota que escondía. Speliotis había acudido a fotografiar a un grupo de músicos con los que había trabajado hacía años y por la cercanía del cumpleaños del compositor, decidieron organizarle una fiesta sorpresa. Fue al terminar cuando el fotógrafo le pidió que volviera a ponerse el gorrito de cumpleaños y él aprovechó para retratarlo. Celebraron, así, unos 80 años que Cage, en realidad, nunca llegó a cumplir.

Festejar un centenario cuando ha pasado la fecha conmemorativa tiene algo de celebración inesperada, de empezar a disfrutar el futuro que empieza hoy; la próxima centuria que hay que vivir cada día. Nosotros celebramos, hoy que Cage habría cumplido 101 años, su segundo siglo de vida.

[Para ver el artículo completo, pinchar aquí. Para leer el artículo relacionado en el blog de Alfredo Aracil, pinchar aquí.]

Cage101PorlaDanza_p84cSome articles come to life as a commission from someone, others just because you need the money, and a few of them, fortunately, also because you feel like writing them. This article was one of those. To explain John Cage‘s biography in a dance magazine -Por la Danza- perhaps it might have seemed like pure job, but the nature of this celebrity plus the pleasure of writing again in collaboration with Alfredo Aracil, were very promising. The fact of remembering John Cage’s centenary, commemorated the previous year, was a nice excuse for us.

As searching for images to illustrate the article, we got to contact Steven Speliotis, photographer of a wonderful portrait of John Cage that fitted perfectly; after a brief exchange of emails, Speliotis allowed us to include his photograph, and told us also the extraordinary story hiding behind: he was hired to photograph Cage with a music group he had worked with for years and they decided to give him a surprise party since he’d be celebrating his birthday soon. It was at the end of the day when the photographer asked him to put on his hat back and he made the shot. So, they celebrated his 80th birthday but in truth Cage never got to that age.

Celebrating a centenary when the oficial date has gone, brings some kind of  unexpected way to start enjoying the future that begins today; the next century that we have to enjoy day by day. We are celebrating, because today Cage would have turned 101 years old, the second century of his life.

[To read the full article, click here. Only in Spanish. To read the related article from Alfredo Aracil's blog, click here. Only in Spanish.]

☞ “Cage 101″. Elna Matamoros, Por la Danza, nº 98 · primavera 2013, pp. 84-89.

*Image: John Cage © Steven Speliotis, 1992.
Posted in Repasos [lost & found papers] | Tagged , , , | Leave a comment

Inmortales

Unos van, otros vienen… y algunos nos agarramos con uñas y dientes para no caer al foso antes de tiempo. Mientras servidora hacía peripecias sobre el alambre, Fernando Alonso y David Howard han optado por el mutis y de pronto, varias generaciones de bailarines se han quedado sin saber qué hacer con sus piruetas. Así dependemos los bailarines de nuestros maestros.

HowardTamaraHoward “el benevolente” ha sido el Maestro del buen humor. Sus clases multitudinarias con Lynn Stanford al piano eran como un paseo por el prado en el que de vez en cuando te regalaban unos cuantos compases de equilibrio antes de dar la vuelta en la barra. Con sus palmaditas rítmicas, la mirada tranquila, la corrección acertada y sobre todo, el interés por todos y cada uno de los alumnos que tuviera en clase, te hacía salir de clase con la sensación de que le importabas a alguien. Ese era su secreto.

De Alonso se ha escrito, por fin, lo que todos dijeron en privado durante décadas y el mundo le agradece la brillantez del gran virtuosismo acrobático cubano; más alto, más grande, más piruetas y más de todo. Su obsesión por la búsqueda y exterminio del más minúsculo fallo en la técnica de sus alumnos sólo era equiparable a su amor por la barra. Su “compañera”, decía. Ahí no había trucos, sólo trabajo y rigor.

La barra, es verdad, es como nuestra hada madrina. Te la estás jugando y cuando te devuelven -tras días de arresto en la cama- el don de la verticalidad, uno va y se agarra torpemente a lo primero que pilla y con el brazo herido por las vías, hace un hermoso port de bras. Un port de bras calmado, enorme, que llena la habitación, el pasillo y el universo. Respiras tranquila, con la espalda recta y la moral por las nubes; estás hecha puré, pero de pronto te crees inmortal.

PD: Gracias por los mensajes recibidos. Me pierdo el inicio de la temporada pero pronto estaré de vuelta.

Some people come, some people go and other people try not to fall down into the pit too early. While I was trying to keep my balance on the wire, Fernando Alonso and David Howard decided to leave and suddenly, several generations of dancers don’t know what to do with their pirouettes. Yes, we dancers depend on our teachers.

FernandoAlonsoHoward “the benevolent” was the Master of humour. His crowded classes, with Lynn Stanford playing, were like a walk in the meadow in which occasionally you got a few extra bars before turning to the other side. With his rhythmic clapping, peaceful looking and precise corrections, he seemed to be interested in each one of his students: we all left the studio with the amazing feeling that someone cared about you. That was his secret.

About Alonso, everyone finally wrote what people used to say in private for decades and the world thanks him the acrobatic and virtuoso brilliance of Cuban technique: even higher, even bigger, even more pirouettes and more everything. His obsession to find and exterminate even the tiniest technical failure in his students’ technique was only matched by his love for the barre. “My mate“, he said. Therere no tricks there, just work and rigor.

The barre is like our fairy godmother. Just imagine you’re sick and, after a couple of days in bed arrest, you get to vertical again: then you grab the first thing you reach and, your arm -still wounded by subcutaneous routes- performs a beautiful port de bras. A calm and wide port de bras, filling the room, the hallway and the universe. You breath quietly, keeping your back straight in a confident mood: you’re devastated, but you think you’re immortal.

PS: Thanks for your nice messages. I’m missing the beginning of the season, but I’ll be back soon.

* Images: David Howard coaching Tamara Rojo © ARENAPAL. Fernando Alonso © unknown photographer.
Posted in Ballet, Dramatis personæ | Tagged , | 4 Comments

Tutús y barro

EisenstaedtLifeBarreLa vida era más interesante vista a través de una Leica. Por aquel entonces -el Nueva York de 1936- las bailarinas no eran huesudas, los tutús embellecían y en las clases se alineaban, por primera vez, piernas largas asomando de minúsculas falditas, como escapando del resto del cuerpo. Es lo que vemos en las fotografías que Alfred Eisenstaedt hizo en School of American Ballet: las medias de las bailarinas tenían costura e incluso algunas ya se atrevían a ensayar con las piernas o los pies desnudos bajo las puntas; Karinska redescubría los tules a medio coser y las mangas de farol, y la rebeldía de Isadora se filtraba en las clases de ballet, escurriéndose en los port de bras y cambrés despiadados de Balanchine.

Simultáneamente, también en 1936, España espantaba al mundo embarrándose en su propia desgracia y justo ahora, mientras contemplo las magníficas imágenes de Eisenstaedt que recopila la revista Life -que se regocija de su pasado- revivo aterrada la sensación de que por aquí seguimos, cíclicamente, envueltos en el barro.

EisenstaedtLifeSABWindow

Life was more interesting looking through the lens of a Leica. At that time -New York, 1936- dancers were not all skin and bones, tutus were designed to look good and, for the first time, long legs came up from extremely short skirts, like getting away from the body. That’s what we see in the photographs that Alfred Eisenstaedt shoot at the School of American Ballet: dancers wore seamed tights and even some of them dared to dance with bare legs and feet, even with point shoes; Karinska rediscovered those not-fully sewed tulles and puff sleeves, and Isadora’s rebelliousness seeped into ballet classes, showing up in Balanchine’s port de bras and ruthless cambrés.

Simultaneously, also in 1936, Spain frightened the world with our own misfortune of the Civil War; today, while I was looking at those magnificent Eisenstaedt’s photographs, now compiled by Life magazine -as rejoicing in its brilliant past- I reawake the feeling that we’re still here, cyclically, mud-caked.

*Photographs from The hard, steady work of creating beauty: ballet dancers rehearse, 1936 © Alfred Eisenstaedt for Life Magazine, 1936.
Posted in Ballet, New York City | Tagged , , | Leave a comment