The Million Dollar Mermaid

Hablemos de cosas refrescantes. Dicen que Esther Williams, para poder pagarse la entrada de 5c a la piscina, se puso a trabajar contando toallas con los socorristas. Fueron ellos, precisamente, quienes enseñaron a la muchachita ciertos saltos de trampolín entonces exclusivamente masculinos. Y antes de que se dieran cuenta, Esthercita se había convertido en una …