Vivos y pintados

La cantina del Mariinsky está siempre poblada de bailarines, de todas las épocas y países. Ayer, casualmente, empecé a ver caras conocidas. Además de poder cruzarte con Ulyana Lopatkina, que pulula por los pasillos, o de sentarte junto a Danila Korsuntev, que mira distraído la tele, resulta que en esta cantina tienes las espaldas bien …