Problemas de memoria

Había olvidado cuánto me gusta ir a Carnegie Hall. Me encantan la acústica, las butacas, el precioso arco de proscenio y las bombillas de bajo consumo escondidas en lo alto. También las páginas autógrafas de Berlioz, Massenet, Yves o Liza Minelli -así, al retortero- colgadas en los pasillos. Esta vez fui a escuchar a Natalie …