Siempre nos quedará París

No importa la edad que tenga el auditorio, siempre se llena de admiración al hablar de Diaghilev y sus amigos. Hay tanta vida, tantas pasiones y tantos esfuerzos amontonados... que cualquiera sucumbe a su embrujo: que si Nijinsky tenía -o no- un doble, que si Pavlova vivió amargada porque nunca logró hacer más de tres …

Vivos y pintados

La cantina del Mariinsky está siempre poblada de bailarines, de todas las épocas y países. Ayer, casualmente, empecé a ver caras conocidas. Además de poder cruzarte con Ulyana Lopatkina, que pulula por los pasillos, o de sentarte junto a Danila Korsuntev, que mira distraído la tele, resulta que en esta cantina tienes las espaldas bien …