Musas y poetas

Los lunáticos como yo creemos que los pintores pintan para nosotros, los músicos componen para que nos guste y los poetas crean sus versos metiéndose en nuestra cabeza y buscando las palabras perfectas para plasmar el rebote de nuestros pensamientos. Pero no sólo los artistas actuales, sino también los de toda la Historia -con mayúscula- de la humanidad (aquí quito la capital porque últimamente tengo al género humano -a mí incluída- un poquito en cuarentena).

No creo que sea yo la única que vive convencida de que cuando Balanchine cambió el orden de los dos últimos movimientos de la Serenata para cuerdas de Tchaikovsky para su Serenade, lo hizo estrictamente pensando en que A MÍ me gustaría más así sesenta años después de su estreno. Cuando a uno “le toca” una obra, y no se me ocurre una palabra mejor que esta, cae en el síndrome de la musa inspiradora aunque al autor no lo conozca ni de vista. Y al final resulta que de Dante para acá, todo es nuestro.

Paranoias aparte, hay veces que alguien da en el clavo. Hoy, Álvaro García nos ha estremecido con la lectura de sus versos ganadores del XXIV Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe. Lo ha hecho por derecho, con su barco hundido y la música incendiada, por su futuro, sin ser, que es armonía, y por esa paz culpable -la pobre- contra el lugar y el tiempo, que admite el autor que es un solo lugar y un solo tiempo. Son sus palabras, por supuesto, yo sólo me he permitido el lujo de desordenarlas torpemente porque hoy también me parecieron un poco mías. Espero que me lo perdone.

Enhorabuena al premiado. Ya tiene una admiradora/musa desconococida más. Y qué contenta me volví a casa.

Lunatics like myself believe that painters paint for us, musicians compose what they think we’ll like, and poets write their poems getting into our heads and looking for the perfect words to explain beautifully the rebound of our thoughts. And not only all the contemporary artists, but also those from the past.

I think I’m not the only one who believes that if Balanchine changed the order of the last two movements of Tchaikovsky’s Serenade for Strings as choreographing his Serenade, was because he knew I’d love it like that, about sixty years after the ballet was premiered. When something “touches” you -and I cannot think of a better word to say it- you get the muse syndrome, even when you’ve never met that artist in your entire life. From Dante, everything is ours.

Paranoias aside, sometimes, someone is right for you. Today, Alvaro Garcia touched us as reading his verses awarded with the XXIV Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe. He was just there, with his sunk ship and burned music for the future, without being, which is harmony and peace, even against place and time, which happens to be one single place and one single time. These are his words, of course, I’ve just messed them up because today they also seemed mine to me, somehow.

Congratulations to the winner. He already got another unknown fan/muse today. I went back home really happy.

* Photo Álvaro García © Fundación Loewe, 2011. 

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