Viajes

[Voy a plantarme en el Copenhague de milochocientosypico para asomarme por la rendija de una puerta y comprobar si Bournonville, efectivamente, estaba enamorado de Lucile Grahn. Luego pienso averiguar si mi hijo finalmente termina sus días como científico o como mosquetero. A continuación iré a echar una buena bronca a Julio César por permitir que …