Con la K de…

Kikimora. El feísmo de Diaghilev. King Kong. Yo también me abrazo al Empire State siempre que puedo. Karsavina, Tamara. Miren sus rond de jambe en l'air, grand battement y entrechat six, y quítense el sombrero. Kemp, Lindsay. Que alguien me explique por qué me da miedo. Kønservatoriet. La magia de empezar el día con un …

Con la Y de…

Yuri Soloviev. Dicen que podía saltar sin hacer plié y colocarse sobre la banqueta del piano. Y viendo su batterie, yo me lo creo. Young People's Concerts. Leonard Bernstein, en estado puro. Cualquier parecido con los modelos actuales de conciertos infantiles, es pura coincidencia. Yumiko. Desde que ha vestido a Natalie Portman en Black Swan, …

Con la H de…

Hollywood. Y la magia giratoria de Bodas Reales. Hans Beck. Esto es divertido. Hay otro Hans Beck: el inventor de los muñequitos de Playmobil. ¿Con cuál me quedo? Hello Dolly. "It's so nice to have you back where you belong…". Hindemith, Paul. Por melancólico, sanguíneo, flemático y colérico. Hemiolia. Respiren: es ese "1-2-3, 1-2-3, 1-2, …

Con la J de…

Jets. O Sharks; una no sabe nunca qué elegir. Jirí Kylián. Por dejarse copiar impunemente y aparentar que no le importa. Jewels. ¿Otra vez Balanchine? Sí, siempre está Balanchine. Jeté. Cualquiera de los 23 de Bournonville me vale para este post. Si tengo que elegir, me quedo con el super-cliché: el jeté au remontant. Jacob's …

Con la W de…

Western Symphony. Tan superficial y elegante que estremece. Viva Balanchine. Wagner, Richard. Tuvo que incorporar un bailable a su Tannhäuser para que se lo dejaran estrenar en L'Opéra de Paris. El pobre... imaginen el drama. Luego se lo bailó Isadora en Bayreuth, pero para entonces él ya había decidido morirse. Waltz. La vida, siempre, debería …