Ñ. Con su tilde arrugada, me encanta llevarla en mi segundo apellido. Caña. No sé qué ha pasado con ella, supongo que ha dejado de estar de moda. Cañizares, Juan Manuel. Para él, nada ha dejado de estar de moda. Menos mal. Corpiño. La dificultad de subir el arabesque vistiendo un tutú bien hecho. Muñeira. …
Siempre nos quedará París
No importa la edad que tenga el auditorio, siempre se llena de admiración al hablar de Diaghilev y sus amigos. Hay tanta vida, tantas pasiones y tantos esfuerzos amontonados... que cualquiera sucumbe a su embrujo: que si Nijinsky tenía -o no- un doble, que si Pavlova vivió amargada porque nunca logró hacer más de tres …
Con la M de…
Mantilla. Qué preciosidad. Mauri, Rosita. Porque se dejó retratar por Degas y no presumía por ello. Ignoro si presumía de ser Étoile en la Ópera de París. Manège. Como el de las chicas de Serenade. Como el doble de la coda de Cisne Negro. Como el manège al revés de la Alice de Wheeldon. Moor's …
Ninel Kurgapkina
Esto de escribir también tiene sus ratos de tristeza. Por ejemplo, cuando te piden un obituario. Porque además, cuando te cae uno, suele ser porque o bien se trataba de alguien cercano, o bien de alguien muy admirado. Y no sabes ni por dónde empezar. En este caso, fui yo misma quien dio la voz …
Con la U de…
Ulysses Dove. El drama de irse demasiado pronto. Uwe Scholz. Id. Usted tiene ojos de mujer fatal. Jardieladas. Ulanova, Galina. No era del Bolshoi, sino del Kirov. Insisto: era del Kirov. Del Kirov. Uderzo, Albert. Porque admiro la expresividad de Idefix. Union Jack. No es sólo la bandera británica. También es un ballet de Balanchine …
